Título: Las furias – The Furies – Les furies
Director: Anthony Mann
Actores: Barbara Stanwyck – Wendell Corey – Walter Huston – Judith Anderson – Gilbert Roland – Thomas Gomez – Beulah Bondi – Albert Dekker – John Bromfield – Wallace Ford – Blanche Yurka – Louis Jean Heydt – Frank Ferguson – Charles Evans – Movita
Año: 1950
País: Usa
Citas en la película: Mateo 6:9-13
Notas: «El dinero es el sedante de la vida.» Ambición, amor, odio, codicia, traición, venganza, intrigas financieras, hipotecas, bancos, tiros….
Esta historia se desarrolla hacia 1870, en territorio de Nuevo México, cuando los hombres creaban imperios mediante la concesión de tierras y ganado, y los gobernaban como señores feudales. T. C. Jeffords fue uno de estos hombres que escribieron una página inolvidable en la historia del grandioso suroeste.
Descargar gratis eMule: Las Furias «The Furies» Anthony Mann, 1950, dual.
Con guion de Charles Schnee, basada en una novela del escritor, Niven Busch, director de fotografía, Victor Milner, artísticos, Hans Dreier y Henry Bumstead, música de Franz Waxman, producida por Hal Wallis Productions, dirigida por, Anthony Mann. Nominada este año de 1950 al oscar por la mejor fotografía en Blanco y Negro.
Película del oeste, entretenido western sobre la ambición y las luchas por unas tierras «Las furias» -medio estado de NuevoMéxico– bajo el yugo de un rico y déspota terrateniente, T. C. Jeffords –Walter Huston-, y que algunos más, su hija, su amante, la hipoteca, el banco, querrán conseguirlo a cualquier precio.
Principales protagonistas:
Barbara Stanwyck … Vance Jeffords, hija de T. C. Jeffords, lleva el rancho «Las furias» en ausencia de su padre, tontea con, Rip Darrow, se enamora de él.
Wendell Corey… Rip Darrow, de la Casa de la Moneda «The Darrow Bank», controla en la zona los intereses del banco «Anaheim», su padre murió a manos de, T. C. Jeffords –«en una pelea justa»– por Darrow Strip, tierras que controla ahora T. C.
Walter Huston … Temple Jeffords «T. C.» dueño del rancho «Las furias» viene de San Francisco, donde a ido a pedir un crédito bancario -100.000, dolares, al banco Anaheim-. Mi lema es «amicus humani generis»…
Judith Anderson … Florence «Flo» Burnett, la viuda, viene al rancho a pasar unos días con T. C., firma los pagarés que ha emitido este, los Tcs «el dinero es el sedante de la vida».
Gilbert Roland … Juan Herrera «Juan el Santo», amigo de la infancia de Vance Jeffords, le quieren expulsar de las tierras, está enamorado de ella. Reza un Padrenuestro, Mateo 6:9-13, en español.
Thomas Gomez … El Tigre, capataz del rancho de T. C. Jeffords «Las mujeres se crearon para que los hombres gozaran de su comida y sueño, no para dar órdenes.»
Beulah Bondi … Mrs. Anaheim, mujer del banquero Anaheim.
Albert Dekker … Mr. Reynolds, banquero de San Francisco «banco Anaheim», le han solicitado un préstamo de 100.000 dolares, los presta con la condición de expulsar a todos ocupantes del terreno, los Herrera incluidos.
John Bromfield … Clay Jeffords, hijo de T. C. Jeffords, se va a casar con, Carol Ann Weadick.
Wallace Ford … Scotty Hyslip, administrador de T. C. Jeffords.
Blanche Yurka … Madre de Herrera.
Louis Jean Heydt … Bailey, tratante de ganado, busca compradores para T.C..
Frank Ferguson … Doctor Grieve.
Charles Evans … Anaheim, el banquero.
«Martin Scorsese, hablando de esta película»
En el documental: «A Personal Journey with Martin Scorsese through American Movies» Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano, de 1995, dice:
El western también permitía dramas psicológicos e incluso freudianos. En «Las Furias», de Anthony Mann, 1950. Él patriarca ganadero quiere que su hija rebelde suplique por la vida de su amante.
-No te humilles.Te lo pido.
Mientras que John Ford sólo aludía al lado oscuro, Anthony Mann, insistía en ello. El mejicano orgulloso prefiere morir antes que permitir que su amante se humille. «Las Furias» podría haber sido una tragedia griega. La poderosa historia, escrita por Niven Busch, autor también de «Duelo bajo el sol» de King Vidor, 1946, fue inspirada por la novela del escritor Dostoyevsky, «El idiota».
-¡Juan!.
-El beso de una buena amiga.
-Hasta que nuestros ojos vuelvan a encontrarse.
-Hasta entonces.
-Te rompe el alma ver sufrir a alguien que amas, ¿verdad?.
-¿Quieres que te suplique, que me arrodille ante ti, pidiéndote por su vida?.
-De todos modos le colgaría.
-Es lo que él me da dicho.
-Siempre ha sido muy inteligente.
-¡Pero tú no!.
¡Eres viejo y estás loco!.
¡Pero, te equivocas!.
¡Es a mí quien deberías colgar!.
Porque te odio.
¡Mírame bien, T.C.!.
¡No me verás nunca más!.
¡Me voy!.
¡Me voy lejos de ti!.
¡Juanito… Juanito…!
¡Juanito!….
La mitología de la frontera, de una tierra en continua expansión ha dado lugar a la avaricia, la venganza, la violencia sádica.
Los siniestros personajes de Anthony Mann no eran unos santos. Su obsesión era la venganza, una obsesión que les consumiría y casi les destruiría.